Monday, May 29, 2006

La primera vez que acudes a una boda familiar después de divorciarte, notas como esas parejas frustradas infelices te miran con cara de compasión sin entender cómo has podido renunciar a una vida "cómoda"; esas parejas que llevan décadas juntos "porque sí", "por los niños", sin ningún tipo de complicidad, por hábito, por pereza ante el mítico volver a empezar...

Y te preguntas si en realidad lo que están pensando es que tienes más valor que ellos.
Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com