Elsa: Maaa...
maRia: ¿Qué, cielo?
Elsa: ¿Tú y Papá ya no sois amigos?
maRia: Claro, que sí, corazón, ¿No ves que ahora no discutimos, ni gritamos cuando estamos juntos?
Elsa: Ya...pero, entonces, ¿Por qué vive en otra casa?
maRia: Bueno, ya sabes que los amigos no siempre viven en la misma casa. Nastia y Sabela no viven contigo y os lleváis muy bien, ¿no?
Elsa: Sí, pero los papás y las mamás viven en la misma casa siempre.
maRia: No, sweetie, no siempre. A veces los papás y las mamás no pueden vivir en la misma casa porque se enfadan, como cuando tú te enfadas con Nastia y no quieres jugar con ella.
Elsa : Pero tú te enfadas conmigo y vives conmigo.
maRia: Erm...bueno, sí, pero es que tú eres muy pequeñita para ir a vivir sola.
Elsa: Noooo, ya no soy tan pequeñita. Sé calentar el colacao en el microondas, y sé cambiarle los pañales a Ania, y sé hacer la cama, y ya estoy en la clase de cinco años.
maRia: ¿Quieres vivir sola?
Elsa: Quiero vivir con Papá, y quiero llevar a Ania.
maRia: No puedes, cielo, no ves que cuando Papá va a trabajar no hay nadie en su casa para estar contigo, pero ya sabes que podéis ir a dormir en su casa muchas veces, y...
Elsa: Entonces tengo tres casas, porque duermo en mi casa, en la casa de Papá y en la de abuela.
maRia: ¿Ves qué bien?
Elsa: Sí, mola. Entonces...Papá y tú sois amigos, ¿no?
maRia: Claro, corazón.
Elsa: Ja. Pero a ti no te lleva al parque y no juega a las Barbies contigo. Chincha revincha.